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Al automatizar el transporte interno de una nave, la duda no suele ser si compensa, sino cuál de los dos robots hace falta. Y es fácil resolverla mal mirando solo el número grande del catálogo: 600 kg suena a más robot que 300 kg, así que parece la opción segura.

No siempre lo es. El T600 es más pesado, más caro, ocupa más y —esto sorprende a casi todo el mundo— salva obstáculos de la mitad de altura que el T300. Si la carga habitual no lo justifica, se paga capacidad que no se usa y encima se complica la circulación.

Qué tienen en común

Los dos son plataformas AMR: se desplazan solas por la instalación, transportan material de un punto a otro y no necesitan que nadie las empuje ni que se instalen guías, imanes o raíles en el suelo. Ambos navegan combinando VSLAM y LiDAR SLAM, cargan en unas dos horas y pueden gestionar el uso del ascensor para moverse entre plantas.

Hasta aquí la elección es indiferente. Las diferencias empiezan ahora.

La diferencia no es solo el peso

Antes de mirar kilos, conviene mirar qué se mueve, porque no todo se comporta igual sobre una plataforma:

La pregunta que decide no es «¿cuánto pesa lo más pesado que muevo?», sino «¿cuánto pesa lo que muevo habitualmente?». Dimensionar por el pico ocasional es la forma más común de acabar con un robot sobredimensionado.

Comparativa técnica

PUDU T300 y T600, versión estándar. Datos de fabricante.
T300 T600
Carga máxima 300 kg 600 kg
Peso del robot 60 kg (unos 80 kg con elevación) 112 kg
Dimensiones 780 × 500 × 1.340 mm 960 × 500 × 1.350 mm
Ancho mínimo de paso 60 cm 65 cm
Altura de obstáculo superable 20 mm 10 mm
Separación superable 35 mm —
Autonomía 12 h sin carga; 6 h a plena carga Similar al T300
Tiempo de carga 2 h (del 0 % al 90 %) 2 h
Velocidad máxima 1,2 m/s 1,2 m/s
Navegación VSLAM y LiDAR SLAM VSLAM y LiDAR SLAM

Los 5 cm de diferencia en el ancho de paso parecen poca cosa sobre el papel, pero en una nave con pasillos estrechos entre estanterías o en una zona de picking cargada pueden decidir si el robot pasa o no pasa. Es una de las primeras cosas que medimos en la visita técnica.

El dato que casi nadie mira: los obstáculos

Aquí está el matiz más contraintuitivo de esta comparación. El T300 supera obstáculos de hasta 20 mm de altura. El T600, solo 10 mm.

Es coherente con su diseño: más capacidad de carga significa menos margen bajo el chasis. Pero significa que una junta de dilatación marcada, un umbral de puerta o el canto de una rampa pueden ser un problema para el T600 y no serlo para el T300. Justo al revés de lo que sugiere la intuición de que el robot grande puede con todo.

En naves con solera antigua, juntas abiertas o transiciones entre zonas, este dato pesa más en la decisión final que la diferencia de capacidad.

Las dos versiones del T600

El T600 se fabrica en dos configuraciones que resuelven problemas distintos, y ambas están disponibles:

La versión Underride depende de que tus estanterías o carros admitan ese sistema de elevación central. No es un detalle de configuración: es una comprobación previa que condiciona si esa versión es viable en tu instalación.

Cómo se engancha la carga

Además de la plataforma de carga directa y de la función de elevación —esos ~20 kg extra de peso en el T300—, hay una tercera vía que interesa a mucha gente y que conviene aclarar: PUDU no ofrece un sistema de remolque de carros como accesorio de catálogo.

Lo que sí se puede hacer es fabricar un enganche o adaptador a medida para los carros que ya tienes. Es algo que gestionamos nosotros, caso por caso, y tiene sentido sobre todo cuando existe una flota de carros que funciona bien y no interesa sustituir. Requiere estudiar el carro concreto, así que no es una solución inmediata, pero es una opción real cuando la alternativa sería cambiar toda la flota.

Cómo calcular lo que mueves al día

El cálculo que importa no es la capacidad máxima del robot, sino lo que tu operación mueve realmente. Cuatro pasos:

  1. Cuenta los trayectos de un turno de 8 horas. Por ejemplo: 40 viajes.
  2. Pesa la carga media real, no la máxima ocasional. Por ejemplo: 180 kg por viaje.
  3. Mide la distancia media, ida y vuelta. Por ejemplo: 60 m de ida y 60 de vuelta, 120 m por viaje.
  4. Multiplica. 40 × 120 m = 4.800 metros recorridos al día. 40 × 180 kg = 7.200 kg movidos en el turno.

Con la carga media (180 kg en el ejemplo) ya sabes que el T300 cubre la necesidad con margen. Con los metros diarios y la duración del turno compruebas si la autonomía aguanta la jornada o hay que prever una recarga intermedia. Ten en cuenta que la horquilla del T300 va de 12 horas en vacío a 6 a plena carga: con cargas intermedias, la autonomía real estará entre esas dos cifras.

Nuestra opinión

Pesa la carga habitual, no la máxima que podrías llegar a mover algún día. Si el peso por viaje se queda cómodamente por debajo de 300 kg, el T300 no es solo suficiente: maniobra mejor, pasa por pasillos 5 cm más estrechos y salva obstáculos del doble de altura. El T600 gana cuando el peso supera ese umbral de forma habitual y duplicar la carga por trayecto reduce de verdad el número de viajes, o cuando la versión Underride encaja con tus estanterías. La comprobación decisiva —pasillos, juntas, umbrales, pesos y distancias— se hace midiendo sobre el terreno antes de decidir, no después.